• Siento en lo más profundo de mi ser que “algo grande me espera”.
  • Tengo una idea de lo que quiero hacer con mi vida, pero necesito que “algunas áreas se estabilicen” para emprender mi sueño.
  • Aunque no me quejo de mi vida, siento que puedo aportar “mucho más”.
  • Si tan sólo no me hubiera comprometido con “XX”, ahora tendría el tiempo y el dinero necesarios para hacer mi sueño realidad.

Si usted se identifica con alguna de esas frases, ya sea porque de vez en cuando se le cruzan por la mente o porque últimamente le provocan algo más que una simple “curiosidad de emprendedor”, le cuento que no está solo(a). También le tengo dos noticias: una buena y otra… ¡aún mejor!

La buena noticia

La buena noticia es que usted está demostrando que puede escuchar una voz interior en medio de la marea cotidiana de compromisos, carreras, prisas, alegrías e infortunios. Aunque sea en pequeñas dosis, esa es una voz que merece ser escuchada y discernida. No cometa el error de apagar esa llama con el agua fría de los pensamientos limitantes, porque si bien los disfrazamos con el nombre de “razón” o “lógica”, en realidad son un cúmulo de ideas programadas en nuestro inconsciente desde el mismo momento de nuestro nacimiento y que no necesariamente responden al propósito más elevado al que podemos aspirar. Muy rápidamente enterramos la creciente emoción que se acumula en nuestro pecho cada vez que enfocamos nuestra mente en ese proyecto al que nos sentimos llamados cuando, de repente en la madrugada, una voz interior nos desvela y nos hace soñar despiertos. Los fantasmas que nos hacen dudar de nosotros mismos y de nuestro potencial creativo hacen guardia alrededor de nuestra imaginación y lamentablemente terminamos sucumbiendo a las preguntas necias del cerebro consciente para dejarnos nuevamente atados al muelle que representa nuestra zona de confort; ese puerto que se nos antoja confortable y familiar pero que jamás tendrá el sabor de la aventura y la satisfacción de saberse parte de un propósito mayor. Entonces, si usted ha entretenido alguna de esas frases en su mente y su corazón, dese una palmadita en la espalda porque al menos reconoce la intuición de una misión de vida que va más allá de la rutina mundana.

La otra noticia

La otra noticia, aún mejor, es que usted es poseedor(a) de un potencial increíble para crear no solamente ese proyecto que tiene en mente sino un impacto infinitamente mayor que el que su actual nivel de consciencia le permite imaginar. Usted debe darse cuenta de que el Universo está de su lado y reclama a gritos que usted se permita dar tan sólo el primer paso, y luego la vida derrochará su magia. Pero esta recompensa viene con su truco, un gran espejismo que nos hace pensar la secuencia al revés…cuando pensamos que las circunstancias deben ser perfectas para desarrollar un plan perfecto y obtener resultados perfectos, es cuando nos paralizamos. La infinita bondad del Universo actúa en sentido contrario: la vida no nos pide perfección en nuestros planes sino un corazón dispuesto a dar un paso a la vez y dejarse caer confiadamente en los brazos de la sabiduría eterna que conecta los puntos de la historia. Cuando analizamos nuestra historia personal no faltan los ejemplos de casos en los que un paso firme dio pie a oportunidades y experiencias que nunca imaginamos antes de dar ese paso. Es entonces cuando descubrimos otra verdad tan grande y evidente que no la veíamos: debemos hacer a un lado nuestra obsesión por los resultados esperados. Así de contradictorio como suena…los resultados serán un producto natural de nuestra vocación de servicio en el proceso y por eso no los controlamos. El obsesivo énfasis en los resultados normalmente limita nuestra mente y no nos permite tomar riesgos si no vemos un beneficio “tangible” en el corto plazo.

El valor del desorden

Richard Rohr, el fraile franciscano oriundo de Kentucky, USA y que desde hace varias décadas se convirtió en una de las voces más escuchadas por todos los credos religiosos en el mundo contemporáneo, cree firmemente en la dinámica universal del Orden, Desorden y Nuevo Orden. En sus múltiples libros y conferencias, Richard nos explica que el desorden es       un paso necesario en el proceso de transformación del ser humano. Las personas no crecemos en nuestra zona de confort, no profundizamos en la experiencia espiritual cuando nos sentimos demasiado cómodos en la rutina que nos asegura (o al menos eso pensamos) una vida sin mayores decepciones o preocupaciones. El desorden, entendido como un periodo de confrontación con nuestros paradigmas y creencias es el combustible que nos permite dar saltos cualitativos hacia una vida con propósito. Es la experiencia del “éxodo hebreo” en el relato bíblico, tiempos en los que una nación entera sale de la “cómoda y conocida” esclavitud en Egipto para dar paso a la libertad; pero no faltaron las dudas, lamentos y pérdidas en los 40 años que tardó ese tránsito hacia la tierra prometida. En este punto me vienen a la mente las anécdotas de grandes amigos y mentores de vida que encontraron en el mayor “desorden” de su vida las lecciones que hoy llevan escritas con         letras doradas en su corazón. El famoso cuento del “kilo de huevos” que muchos de nosotros le hemos escuchado al coach Minor, las innumerables pruebas en la caminata cumbre de la vida de mi buen amigo Adrián, el proceso de perdón que Halina nos ha compartido en sus videos y hasta la reciente transición laboral de César, experto en finanzas. Les recomiendo     buscar esas historias personales y aprender directamente de la mano de sus protagonistas (todos ellos han formado parte de esta comunidad y están disponibles por diferentes medios).

Por mi parte, los invito a hacer la pausa y darse cuenta de que en realidad su voz interior no está buscando el orden, sino el desorden. Propicien ese desorden, déjense acompañar en el doloroso y maravilloso viaje de confrontación con sus pensamientos limitantes, regálense la oportunidad de ver al espejo con la inocencia y profundo sentido del presente que tienen los niños. No es en el ajetreo diario ni en la obsesión por los resultados de corto plazo donde usted va a conectar con su propósito más alto. Es en la pausa y en el enfoque intencional donde usted estará más cerca de dar el primer paso…hacia el Nuevo Orden.

El retiro Vive Por Diseño en Monteverde el mes próximo es una buena oportunidad para empezar la tarea. TODO SUMA.

Autor: Cristian Arrieta

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